Puntura y electroestimulación

Aunque ya explicamos brevemente en qué consiste la acupuntura en este pequeño artículo, vale la pena recalcar que esta técnica se realiza con agujas muy finas, esterilizadas y desechables a la vez, que se insertan bajo la piel para estimular los llamados acupuntos. ¿Sabías que una aguja de acupuntura es 4 veces más fina que una aguja de coser y solo ligeramente más gruesa que un cabello? Cuando se trata de agujas para el tratamiento estético facial, son aún más delgadas.

aguja acupuntura

Por su parte, la electroestimulación o electroacupuntura estimula los mismos puntos que la acupuntura tradicional y utiliza las mismas agujas, solo que en este caso, a las agujas se les acopla un dispositivo que genera impulsos eléctricos de bajísimo voltaje gracias a unos pequeños clips. Con este dispositivo, que llamamos electro, se ajusta la frecuencia y la intensidad del impulso enviado a la aguja, parámetros que se modifican según la condición tratada y según la tolerancia del paciente. Esta técnica emplea dos agujas a la vez por cada salida, de modo que los impulsos puedan pasar de una aguja a la otra formando un circuito. Se pueden estimular varios pares de agujas simultáneamente y, por lo general, la sesión ronda los 30 minutos. El paciente puede experimentar una sensación de cosquilleo u hormigueo, o incluso no sentir nada.

puntura y electro

Una de las ventajas de la electroacupuntura es que la corriente enviada a través de la aguja estimula un área mayor, potenciando el efecto de la aguja. Es especialmente útil para aliviar cuadros de molestias musculoesqueléticas crónicas y pérdida de grasa ; no obstante, se han estudiado sus efectos anestésicos, en la reducción del dolor y los espasmos musculares y en el auxilio de diversos síndromes neurológicos. Otros estudios han examinado el papel de la electroacupuntura en el tratamiento de condiciones de piel como el acné, en cólicos renales y náuseas agudas causadas por la quimioterapia. Hoy ya se disponen de investigaciones científicas que demuestran que el estímulo eléctrico de ciertos puntos de acupuntura activan la segregación de endorfinas y otros neurotransmisores ayudando en una diversidad de síndromes neurológicos.

Aunque es una técnica ampliamente benéfica, no debe usarse en pacientes con epilepsia, enfermedades cardíacas, marcapasos o prótesis metálicas.